
Propuesta Estratégica para la Transformación del Transporte
La movilidad vial en la República Dominicana requiere una visión global, equitativa y orientada a resultados. Esta propuesta parte de un principio fundamental, concluir y mantener de forma eficiente las vías troncales, las calles urbanas y los caminos vecinales como base para el desarrollo económico, la seguridad vial y la integración territorial del país.
La seguridad de nuestras vías debe ser una tarea integral del Estado, que combine planificación, infraestructura, prevención, educación, regulación y una fiscalización efectiva. Para lograrlo, proponemos unificar las capacidades de la Policía Nacional y la DIGESETT en materia de control y fiscalización del tránsito en República Dominicana.
La DIGESETT debe constituirse formalmente, junto a la Policía Nacional, en un solo cuerpo especializado en tránsito, transporte y seguridad vial, con una estructura profesional, protocolos únicos y capacidad operativa permanente 24 horas al día, 7 días a la semana, en todo el territorio nacional. Los agentes de la Policía Nacional deberán recibir la formación y certificación necesaria para integrarse progresivamente a este modelo, ampliando la capacidad de respuesta y garantizando una presencia efectiva en nuestras calles, carreteras y comunidades.
Este nuevo modelo debe estar acompañado de un régimen de consecuencias claro, uniforme y efectivo, donde la planificación, el cumplimiento de las normas, la fiscalización y la correcta ejecución de las obras sean pilares fundamentales del sistema vial. No se trata únicamente de sancionar al ciudadano que incumple; también debe existir responsabilidad institucional cuando una vía se construye, señaliza, mantiene o gestiona de manera deficiente.
República Dominicana se Mueve
La movilidad es una de las principales condiciones para que una economía funcione. Un trabajador que pierde horas atrapado en el tránsito, un estudiante que llega tarde a clases, una empresa que pierde tiempo y combustible o una familia que enfrenta un accidente vial están pagando el costo de un sistema que necesita mayor coordinación.
Sin embargo, debemos comenzar por reconocer la realidad dominicana tal como es.
El país no tiene un problema de congestionamiento severo en todos sus municipios. Los grandes episodios de congestión se concentran principalmente en el Gran Santo Domingo y Santiago, especialmente durante las horas de mayor desplazamiento laboral y escolar.
El Plan de Movilidad Urbana Sostenible del Gran Santo Domingo identifica como período pico de la mañana aproximadamente 6:00 a. m. a 10:00 a. m., mientras que los mayores volúmenes de desplazamiento de la tarde se concentran alrededor de 5:00 p. m. a 7:00 p. m.
Por eso, nuestra política no será imponer las mismas soluciones a todo el país.
Donde hay tapones, gestionaremos el tránsito.
Donde falta transporte, lo ampliaremos.
Donde existe riesgo vial, fiscalizaremos.
Y donde las vías funcionan correctamente, las conservaremos y mejoraremos.
Gran Santo Domingo y Santiago: atacar el congestionamiento donde realmente existe
En el Gran Santo Domingo, los estudios de movilidad identifican problemas particularmente importantes en corredores como:
- Avenida 27 de Febrero y la prolongación.
- Avenida John F. Kennedy.
- Avenida Máximo Gómez.
- Avenida Abraham Lincoln.
- Avenida Winston Churchill.
- República de Colombia
- Av. Tiradentes
- Principales accesos desde Santo Domingo Este.
- Autopista Duarte.
- Puentes y corredores de conexión entre municipios.
El propio Plan de Movilidad Urbana Sostenible identifica niveles críticos de servicio en varios de estos corredores durante las horas pico.
En Santiago se desarrollará una estrategia específica basada en sus propios patrones de movilidad, evitando copiar automáticamente el modelo del Gran Santo Domingo.
Proponemos:
- Gestión inteligente de semáforos.
- Sincronización de intersecciones.
- Carriles reversibles donde técnicamente sean viables.
- Eliminación de estacionamientos ilegales en corredores principales.
- Gestión de carga y descarga.
- Reorganización de rutas de transporte público.
- Mayor fiscalización en intersecciones.
- Uso de cámaras y tecnología.
- Construcción de soluciones puntuales en intersecciones críticas.
- Integración de autobuses con los sistemas ferroviarios existentes y futuros.
Las medidas de gestión pueden producir resultados importantes. No vamos a construir una autopista para cada tapón
Nuestra política de movilidad no estará basada únicamente en construir más carriles. Más carreteras no significan automáticamente menos congestionamiento.
La solución debe combinar iinfraestructura + transporte colectivo + tecnología + ordenamiento + fiscalización.
Por eso terminaremos de desarrollar una verdadera red integrada de transporte público, donde el ciudadano pueda utilizar diferentes medios sin tener que realizar múltiples pagos ni desplazamientos innecesarios.
Finalización y expansión del sistema Metro
Proponemos acelerar la expansión del sistema ferroviario de Santo Domingo hacia zonas de mayor demanda.
El Metro debe dejar de funcionar como un sistema aislado y convertirse en la columna vertebral de una red integrada de movilidad.
La integración deberá incluir:
- Metro.
- Autobuses.
- Corredores de transporte.
- Transporte interurbano.
- Terminales de transferencia.
- Sistema tarifario integrado.
- Información en tiempo real.
El objetivo es que dejar el vehículo privado en casa sea una alternativa conveniente, no un sacrificio.
Santiago: una política de movilidad propia
Santiago necesita una solución diseñada para Santiago.
Proponemos desarrollar un sistema integrado de transporte colectivo que responda al crecimiento urbano de la ciudad y su área metropolitana.
Se priorizarán:
- Corredores de autobuses.
- Terminales de transferencia.
- Gestión semafórica inteligente.
- Ordenamiento de rutas.
- Integración con el transporte interurbano.
- Soluciones para las principales intersecciones.
- Infraestructura peatonal.
- Estacionamientos estratégicos.
- Conexión con municipios del entorno metropolitano.
Una política diferente para los demás municipios
No todos los municipios necesitan Metro.
Esta propuesta reconoce que la realidad de Barahona no es la misma que la de Santo Domingo; que San Juan no tiene los mismos problemas que Santiago; y que Puerto Plata no necesita necesariamente las mismas soluciones que Santo Domingo Este.
En los municipios donde no exista congestionamiento estructural, las prioridades serán:
- Transporte público organizado.
- Seguridad vial
- Mantenimiento de carreteras.
- Señalización.
- Iluminación de puntos críticos.
- Aceras y cruces peatonales.
- Paradas dignas.
- Control de estacionamiento.
- Transporte interurbano eficiente.
El Estado debe invertir según el problema, no según una fórmula uniforme. Nuestras carreteras no deben convertirse en el enemigo, hay que separar dos problemas diferentes.
Una cosa es la condición de la infraestructura y otra es la conducta de quien conduce. No podemos construir una narrativa en la que toda muerte en carretera sea atribuida al estado de nuestras vías.
La República Dominicana ha realizado importantes inversiones en carreteras, autopistas y corredores viales. Sin embargo, una vía moderna no puede compensar completamente la imprudencia, el exceso de velocidad, conducir bajo efectos de sustancias, ignorar semáforos, conducir en sentido contrario o manejar una motocicleta sin las condiciones mínimas de seguridad.
Al mismo tiempo, el Estado sí debe corregir los puntos donde existan problemas de diseño, señalización, iluminación o infraestructura.
La política será mejores vías, mejores conductores y fiscalización efectiva.
Las conductores de motocicletas
Aquí se encuentra uno de los mayores desafíos de seguridad vial del país.
En 2025 fallecieron 2,992 personas en siniestros viales y más del 65 % eran motociclistas, según datos presentados por el INTRANT.
En 2024, el porcentaje reportado fue 65.5 % de las 3,114 muertes.
Esto significa que no podemos hablar de seguridad vial en República Dominicana sin hablar seriamente de las motocicletas y los conductores.
Proponemos:
- Registro y actualización del parque de motocicletas.
- El casco no será obligatorio dentro delas ciudades, más si en las carreteras.
- Control de velocidad.
- Fiscalización de menores conduciendo.
- Control de motocicletas sin documentación.
- Identificación de motocicletas dedicadas al delivery.
- Educación especializada para motociclistas.
- Operativos permanentes en puntos de alta siniestralidad.
- Programas de capacitación para repartidores.
La política no será perseguir al motociclista trabajador. Será proteger su vida y hacer cumplir las mismas reglas para todos.
Reforma de la Ley de Tránsito
Proponemos actualizar integralmente el marco legal para que las infracciones graves tengan consecuencias reales.
Sistema de puntos. Cada conductor acumulará puntos por infracciones graves.
Por ejemplo:
1.ª infracción grave → X
2.ª infracción grave → XX
3.ª infracción grave → XXX
Al alcanzar el límite establecido, podrá producirse la suspensión de la licencia, conforme a un procedimiento administrativo con garantías.
Las infracciones particularmente peligrosas tendrán sanciones económicas proporcionales a su gravedad.
Tecnología para fiscalizar
No podemos tener un agente en cada esquina.
Por eso proponemos ampliar:
- Cámaras de tránsito.
- Lectores de placas.
- Control automatizado de velocidad.
- Semáforos inteligentes
- Centros de control de tráfico.
- Sistemas de información en tiempo real.
- Registro digital de infracciones.
La tecnología debe utilizarse para prevenir y fiscalizar, no simplemente para recaudar.
Transporte de carga fuera de las horas críticas
Estudiaremos la reorganización de la circulación de vehículos pesados en los principales corredores urbanos. La propuesta contempla incentivar que determinadas operaciones de carga se realicen durante horarios nocturnos y de madrugada, donde sea técnicamente viable.
El propio INTRANT ha señalado que trasladar parte del transporte de carga hacia la noche y madrugada puede contribuir a descongestionar las principales avenidas y reducir riesgos.
Educación vial desde las escuelas
La seguridad vial comienza mucho antes de obtener una licencia.
Proponemos incorporar educación vial progresiva desde la educación primaria y secundaria.
Nuestros estudiantes deberán aprender:
- Respeto al peatón.
- Uso responsable de las vías.
- Señales de tránsito.
- Seguridad en motocicletas.
- Uso del cinturón.
- Riesgos del exceso de velocidad.
- Conducción responsable.
- Convivencia entre vehículos, bicicletas y peatones.
La cultura vial que no construimos en las aulas tendremos que intentar imponerla después con multas.
Ordenamiento de las motocicletas de delivery
El crecimiento del delivery ha creado una nueva realidad económica y laboral. No proponemos eliminarlos, proponemos ordenarlo.
Las motocicletas destinadas a servicios de delivery deberán contar con:
- Identificación visible.
- Documentación vigente.
- Seguro.
- Conductor debidamente autorizado.
- Cumplimiento de las normas de tránsito.
El objetivo es proteger tanto al trabajador como al resto de los usuarios de las vías.
Un Registro Vehicular moderno
Proponemos modernizar el registro nacional de vehículos mediante:
- Identificación digital.
- Actualización permanente de propietarios.
- Control de vehículos importados.
- Revisión técnica periódica.
- Seguro obligatorio actualizado junto a la renovación de la placa.
- Historial de infracciones y revisiones.
- Placas por provincias e intransferibles.
La placa y el registro deben permitir que el Estado sepa qué vehículo circula, quién es responsable y cuáles son sus condiciones legales y técnicas.Indicadores nacionales de movilidad
La política tendrá metas medibles.
Congestionamiento
- Reducir los tiempos promedio de desplazamiento en los principales corredores del Gran Santo Domingo.
- Reducir los niveles críticos de congestión durante las horas pico.
- Medir específicamente los períodos de 6:00–10:00 a. m. y 5:00–7:00 p. m., en lugar de presentar el congestionamiento como un problema permanente durante todo el día.
- Aplicar indicadores diferenciados para Santo Domingo y Santiago.
Seguridad vial
- Reducir progresivamente las muertes por siniestros viales.
- Reducir especialmente las muertes de motociclistas.
- Reducir las infracciones graves.
- Aumentar el uso correcto del casco.
- Aumentar la fiscalización de velocidad.
- Reducir los puntos críticos de siniestralidad.
Transporte público
- Aumentar el número de usuarios del transporte colectivo.
- Integrar progresivamente los sistemas existentes.
- Reducir los tiempos de transferencia.
- Mejorar la puntualidad y frecuencia.
Infraestructura
- 100 % de las vías principales señalizadas correctamente.
- Identificación y corrección de puntos críticos.
- Mayor iluminación en zonas de riesgo.
- Construcción y recuperación de cruces peatonales.
RESULTADO QUE QUEREMOS
Nuestra meta es construir una República Dominicana donde el trabajador llegue a tiempo; el estudiante llegue seguro; el transporte público sea una verdadera alternativa; las empresas puedan mover sus mercancías con menor costo; los motociclistas puedan trabajar sin poner en riesgo su vida; el peatón pueda cruzar una calle sin jugarse la vida; y donde la imprudencia deje de ser una de las principales causas de tragedias en nuestras carreteras.
La política de movilidad que proponemos no parte de la idea de que todo el país está congestionado. Parte de una realidad mucho más precisa:
el Gran Santo Domingo y Santiago necesitan soluciones urgentes de gestión y transporte colectivo; los demás municipios necesitan soluciones adaptadas a sus propias necesidades.
- No vamos a prometer un Metro donde no se necesita.
- No vamos a construir una carretera donde solamente hace falta ordenar una intersección.
- No vamos a culpar siempre a las carreteras por la imprudencia de los conductores.
- Y tampoco vamos a responsabilizar únicamente al ciudadano cuando exista una deficiencia real de infraestructura.
El Estado debe hacer su parte. El conductor debe hacer la suya.
República Dominicana se Mueve