Frontera

Propuesta de Modelo Integral de Gestión Fronteriza basada en Seguridad, Comercio y Fiscalización

La frontera dominico-haitiana representa una oportunidad estratégica para fortalecer la seguridad, el comercio formal y el desarrollo local. Esta propuesta plantea un Modelo Integral de Gestión Fronteriza que combine control efectivo, dinamización económica y fiscalización transparente, garantizando orden y beneficios mutuos.

El eje central del modelo es la terminación de la carretera internacional y la creación de centros de acopio fronterizos, donde las mercancías destinadas al comercio con Haití sean recibidas, organizadas y comercializadas de manera formal, bajo la gestión de los comerciantes locales, impulsando la economía de las comunidades fronterizas. De forma complementaria, se propone un sistema ordenado de ingreso de trabajadores haitianos con permisos laborales, coordinado con el aparato productivo nacional, asegurando legalidad, trazabilidad y respeto a las normas laborales.

Este enfoque integral promueve una frontera más segura, productiva y sostenible para la República Dominicana.

La frontera dominico-haitiana no debe ser vista únicamente como una línea que separa dos países. Debe ser entendida como un espacio estratégico para la seguridad nacional, el comercio, la producción, el desarrollo territorial y la cooperación internacional.

La República Dominicana tiene el derecho y la responsabilidad de controlar sus fronteras, hacer cumplir sus leyes migratorias y proteger su territorio. Al mismo tiempo, tiene la oportunidad de transformar la frontera en un motor económico para las provincias fronterizas.

Nuestra propuesta plantea pasar de una política fronteriza basada principalmente en la reacción a una gestión integral, permanente y tecnológica, donde cada entrada, salida, persona, vehículo y mercancía pueda ser gestionado dentro del marco legal.

Seguridad y soberanía

Una frontera segura comienza con presencia permanente del Estado. Proponemos fortalecer la coordinación entre:

  • Fuerzas Armadas.
  • Ejército de República Dominicana.
  • CESFRONT.
  • Dirección General de Migración.
  • Dirección General de Aduanas.
  • Policía Nacional.
  • Ministerio Público.
  • Autoridades municipales.

La vigilancia deberá combinar presencia física y tecnología.

La DGM ya reporta avances en biometría, reconocimiento facial, cámaras corporales y conectividad en la zona fronteriza; nuestra propuesta plantea integrar estas herramientas dentro de una plataforma nacional de gestión fronteriza. En 2025 la DGM realizó 6,535 operativos de interdicción y deportó 379,553 ciudadanos haitianos en condición migratoria irregular.

La frontera del futuro no puede depender únicamente de soldados patrullando. Debe utilizar inteligencia, datos y tecnología.

Comercio fronterizo formal y competitivo.

La frontera también es una zona de actividad económica. El comercio con Haití representa una oportunidad importante para productores, comerciantes, transportistas y comunidades dominicanas.

A septiembre de 2025, el intercambio comercial entre República Dominicana y Haití alcanzó US$882.69 millones, un aumento de 30.2 % frente a los US$677.88 millones registrados en el mismo período de 2024. Solo por Dajabón se exportaron más de US$293.61 millones entre enero y septiembre de 2025.

Por eso proponemos:

Centros Logísticos y de Acopio Fronterizo en:

  • Dajabón.
  • Elías Piña.
  • Jimaní.
  • Pedernales.

Estos centros permitirán:

  • Recibir mercancías.
  • Clasificarlas.
  • Pesarlas.
  • Inspeccionarlas.
  • Almacenarlas.
  • Documentarlas.
  • Prepararlas para exportación.
  • Reducir la intermediación informal.

El comerciante fronterizo dominicano debe dejar de ser un actor secundario. Queremos que el comercio genere riqueza directamente en las comunidades fronterizas.

Mercados binacionales modernos

La infraestructura comercial debe estar a la altura del intercambio económico.

El Gobierno ya trabaja en nuevos mercados binacionales en Pedernales, Jimaní y Elías Piña, con el objetivo de fortalecer un comercio fronterizo seguro y ordenado.

Nuestra propuesta plantea llevar este modelo a una segunda etapa. Mercado + aduana + migración + seguridad + logística + almacenamiento + banca + tecnología.

El objetivo es que el comercio fronterizo deje de desarrollarse alrededor de estructuras improvisadas y pase a operar dentro de espacios modernos, fiscalizados y productivos.

Desarrollo económico de la frontera

No podemos exigir una frontera fuerte mientras las comunidades fronterizas permanezcan entre las zonas con mayores necesidades económicas del país.

La seguridad debe estar acompañada de oportunidades, por eso proponemos crear un Plan Nacional de Desarrollo Económico Fronterizo

Con incentivos especiales para:

  • Agroindustria.
  • Manufactura.
  • Logística.
  • Almacenamiento.
  • Comercio.
  • Turismo.
  • Energía.
  • Tecnología.
  • Servicios.
  • Producción agrícola.

El Estado deberá priorizar infraestructura, agua, energía, conectividad digital, carreteras, educación técnica y salud. Una frontera económicamente fuerte también es una frontera más segura.

Terminación y modernización de la Carretera Internacional

La Carretera Internacional debe convertirse en una infraestructura estratégica para el desarrollo de la zona fronteriza.

Proponemos:

  • Finalización de los tramos pendientes.
  • Pavimentación y mantenimiento permanente.
  • Puentes y drenajes.
  • Iluminación en puntos críticos.
  • Señalización.
  • Telecomunicaciones.
  • Puestos de control.
  • Conectividad con las redes nacionales.

No debe verse únicamente como una carretera, debe convertirse en un corredor de desarrollo, seguridad y conexión económica del territorio fronterizo.

Migración laboral ordenada.

La República Dominicana necesita trabajadores en determinados sectores económicos. La solución no puede ser permitir una migración descontrolada ni tampoco ignorar las necesidades reales del mercado laboral. Revisemos el artículo 135 de la Ley 16-92 y permitamos que el aparato productivo contrate extranjeros por períodos de seis meses o un año, según sus necesidades comprobadas, previa verificación de que al menos el 65 % de su nómina sea dominicana.

En lugar de pagarle a la mafia RD$30,000 por inmigrante, el Estado podría cobrar RD$26,000 por cada trabajador regularizado, generar ingresos y ordenar la contratación laboral.

Proponemos un sistema Nacional de Migración Laboral que determine anualmente:

  • Sectores con déficit de trabajadores.
  • Cantidad de trabajadores requeridos.
  • Perfil profesional.
  • Zona donde trabajarán.
  • Empleador responsable.
  • Duración del permiso.
  • Registro biométrico.
  • Seguridad social correspondiente.
  • Cumplimiento de las normas laborales.

El principio será sencillo. Quien venga a trabajar deberá estar identificado, registrado y sujeto a las leyes dominicanas; y quien no cumpla las condiciones legales estará sujeto al procedimiento migratorio correspondiente.

Registro biométrico fronterizo.

Proponemos establecer una plataforma única que permita registrar los movimientos de personas por los pasos oficiales. Cada ingreso y salida deberá quedar asociado, conforme a la legislación aplicable, con:

  • Identificación.
  • Biometría.
  • Fecha.
  • Punto de entrada.
  • Punto de salida.
  • Motivo del viaje.
  • Permiso correspondiente.

Esto permitiría combatir:

  • Tráfico de personas.
  • Trata.
  • Contrabando.
  • Falsificación documental.
  • Cruces irregulares.
  • Uso fraudulento de documentos.

Pedernales ya ha iniciado un plan piloto de reconocimiento facial para los flujos fronterizos.  Nuestra propuesta es llevar esa tecnología a los principales puntos fronterizos y conectarla en una plataforma nacional.

Apostamos a la red integrada que funciona en nuestra frontera:

  • Cámaras.
  • Sensores.
  • Drones de vigilancia.
  • Torres de observación.
  • Reconocimiento facial en pasos oficiales.
  • Lectores de placas.
  • Comunicaciones seguras.
  • Centros de comando.
  • Sistemas de análisis de datos.

La tecnología deberá concentrarse especialmente en zonas donde existan cruces irregulares o actividades ilícitas.

La verja fronteriza seguirá siendo una herramienta de control, pero la frontera no puede depender únicamente de una barrera física.

Control de mercancías

Cada mercancía que cruce legalmente deberá tener trazabilidad. Producto → comerciante → transporte → aduana → destino.

Esto permitirá combatir:

  • Contrabando.
  • Subvaluación.
  • Evasión.
  • Falsificación.
  • Comercio ilícito.
  • Lavado de activos asociado al comercio.

Además, permitirá conocer con mayor precisión qué se comercializa, cuánto se comercializa y quién participa en la cadena.

Cooperación con Haití.

La República Dominicana debe defender sus intereses nacionales sin abandonar la diplomacia. La crisis política, económica y de seguridad de Haití no puede ser resuelta unilateralmente por República Dominicana.Pero sí podemos establecer mecanismos bilaterales sobre asuntos que afectan directamente a ambos países:

  • Comercio.
  • Migración.
  • Seguridad fronteriza.
  • Salud.
  • Medioambiente.
  • Agua.
  • Tráfico de personas.
  • Transporte.
  • Gestión de emergencias.

La cooperación deberá producirse entre Estados y dentro del respeto absoluto a la soberanía dominicana.

Salud fronteriza y cooperación internacionalLa República Dominicana debe mantener la capacidad de atender emergencias y garantizar servicios de salud a su población.

Al mismo tiempo, debemos impulsar una mayor cooperación internacional para enfrentar las necesidades sanitarias relacionadas con la crisis haitiana.

Proponemos gestionar ante:

  • Naciones Unidas.
  • Organización Panamericana de la Salud.
  • Banco Interamericano de Desarrollo.
  • Banco Mundial.
  • Unión Europea.
  • Estados Unidos.
  • Canadá.
  • Organismos humanitarios.

Un Fondo Internacional para la Salud y Desarrollo Fronterizo.

La República Dominicana no debe cargar sola con una crisis que tiene dimensiones regionales e internacionales.

Protección ambiental de la frontera. La frontera también necesita una política ambiental, por eso proponemos:

  • Reforestación.
  • Protección de cuencas hidrográficas.
  • Control de extracción ilegal de recursos.
  • Manejo de residuos.
  • Protección de áreas naturales.
  • Monitoreo satelital.
  • Programas de agricultura sostenible.

La seguridad fronteriza también es seguridad ambiental y seguridad hídrica.

Desarrollo de las ciudades fronterizas

Las cuatro principales puertas terrestres deben convertirse en polos económicos:

Dajabón

Comercio, logística y agroindustria.

Elías Piña

Producción, logística y conectividad terrestre.

Jimaní

Comercio, transporte y logística internacional.

PedernalesTurismo, comercio, logística y desarrollo portuario.

La frontera no debe ser solamente el lugar donde termina el territorio nacional. Debe ser el lugar donde comienza una nueva etapa de desarrollo.

INDICADORES DE LA PROPUESTA

Los indicadores deberán medirse anualmente y publicarse de forma transparente.

Seguridad

  • Reducción de cruces irregulares detectados.
  • Aumento de vigilancia tecnológica.
  • 100 % de los pasos oficiales con sistemas modernos de identificación.
  • Reducción del contrabando.
  • Aumento de decomisos vinculados a operaciones ilícitas, acompañado de indicadores de judicialización.

Migración

100 % de los trabajadores extranjeros regularizados dentro del sistema establecido.

  • Registro biométrico de los movimientos fronterizos.
  • Reducción de reincidencia en cruces irregulares.
  • Tiempo promedio de procesamiento migratorio.
  • Número de empleadores registrados.

Comercio

  • Incrementar el comercio formal con Haití.
  • Aumentar las exportaciones por los pasos fronterizos.
  • Reducir los tiempos de despacho.
  • Aumentar la trazabilidad de mercancías.
  • Incrementar la participación de comerciantes y productores locales.

Como referencia, el intercambio comercial con Haití alcanzó US$882.69 millones entre enero y septiembre de 2025, mientras que las exportaciones por Dajabón superaron US$293.61 millones en ese período.

Desarrollo fronterizo

  • Nuevas empresas instaladas.
  • Empleos formales creados.
  • Nuevas inversiones.
  • Kilómetros de carreteras construidos o rehabilitados.
  • Cobertura de internet.
  • Acceso a agua potable y energía.
  • Formación técnica de jóvenes.

UNA NUEVA VISIÓN PARA LA FRONTERA

La República Dominicana debe abandonar la idea de que la frontera solo se atiende cuando existe una crisis. La frontera debe tener una política permanente, una política que combine:

SEGURIDAD

Control territorial y migratorio.

COMERCIO

Formalización y crecimiento del intercambio.

DESARROLLO

Empleo, infraestructura e inversión.

TECNOLOGÍA

Biometría, vigilancia y trazabilidad.

DIPLOMACIA

Cooperación internacional y mecanismos bilaterales.

SOBERANÍA

Cumplimiento de las leyes dominicanas.

COMPROMISO POLÍTICO

La República Dominicana tiene que asumir una posición clara:

Nuestra frontera debe ser segura.

Nuestra migración debe ser ordenada.

Nuestro comercio debe ser formal.

Nuestros productores deben beneficiarse.

Nuestras comunidades fronterizas deben desarrollarse.

Y nuestra soberanía debe ser respetada.

No proponemos una frontera cerrada al comercio. Proponemos una frontera abierta al comercio legal y cerrada al crimen, al contrabando y a la migración irregular.

No proponemos abandonar al pueblo haitiano. Proponemos que la comunidad internacional asuma también su responsabilidad frente a la crisis de Haití.

No proponemos militarizar permanentemente la economía fronteriza. Proponemos que el Estado tenga el control, mientras los ciudadanos y empresarios tengan las oportunidades para producir.

Ese debe ser el nuevo modelo fronterizo de la República Dominicana.