Reforma Fiscal Integral y Formalización de la Economía

“Los que controlan las economías son los mismos que generan las crisis. Los pueblos solo participan pagando las consecuencias de algo que le es ajeno.” SGG

La formalización económica constituye uno de los grandes desafíos estructurales de nuestra nación y de toda la región. Alcanzar un desarrollo sostenible exige reconocer que no es posible reducir la informalidad mediante un sistema tributario que termina premiando al que no cumple y penalizando a quienes sí lo hacen. La formalidad debe convertirse en un incentivo para crecer, no en una carga desproporcionada.

Esta propuesta plantea una transformación del sistema tributario a partir de nuestra realidad socioeconómica, considerando los retos regionales, la capacidad productiva nacional y la necesidad de establecer reglas claras, simples, estables y justas.

Un sistema en el que las normas se apliquen de manera equitativa, se facilite el cumplimiento y se fortalezca la base tributaria permitirá avanzar hacia una economía más formal, competitiva, ordenada e inclusiva. Mientras más amplia sea la base tributaria y menor sea la informalidad, menor será la necesidad de aumentar la carga sobre quienes ya cumplen.

Indicadores de la realidad nacional

  • El 98% del tejido empresarial está compuesto por mipymes, que generan más del 54% de los empleos y aportan aproximadamente el 38% del PIB.
  • Más del 85% de las mipymes son informales, lo que limita la recaudación y genera desequilibrios en la competencia.La presión tributaria permanece estancada en torno al 14% del PIB.
  • La evasión en el comercio fronterizo representa un importante desafío para las recaudaciones y la competencia formal.
  • La evasión en servicios municipales, particularmente agua y basura, constituye una fuente significativa de pérdidas para los gobiernos locales.
  • La evasión y el incumplimiento en materia de seguridad social afectan la protección de miles de trabajadores.
  • El gasto tributario asociado a exenciones y exoneraciones representa una proporción significativa de los ingresos que potencialmente podría recaudar el Estado.
  • El elevado gasto en subsidios, especialmente en el sector energético, representa una presión permanente sobre las finanzas públicas.
  • La complejidad del sistema tributario, los costos de cumplimiento y la rigidez normativa dificultan la incorporación de pequeños negocios a la economía formal.

Una reforma necesaria, no otro parche fiscal

Es impostergable una reforma fiscal integral, pero esta no debe convertirse en otro ajuste aislado destinado únicamente a aumentar impuestos. Debe comenzar con una reforma profunda del Código Tributario, que establezca las bases para un sistema moderno, sencillo, equitativo y adaptado a la realidad económica del país.

La reforma debe ejecutarse de manera gradual, con objetivos medibles y una visión de largo plazo. Su propósito debe ser ampliar la base tributaria, reducir la evasión, formalizar la economía, mejorar la calidad del gasto y generar las condiciones necesarias para que quienes producen y trabajan puedan crecer.

Diagnóstico de la realidad fiscal

TemaDato 2025
Subsidios totales ejecutadosRD$157,826.7 millones
Subsidio energéticoRD$103,231.3 millones
AliméntateRD$26,927.3 millones
CombustiblesRD$11,554.9 millones
GLP para hogaresRD$6,688.2 millones
Bono LuzRD$4,393.7 millones
GLP transporteRD$2,536.8 millones
Informalidad laboral54.1% promedio anual
Evasión del ITBIS36.5%
Gasto tributario por exenciones y exoneracionesRD$383,566.2 millones estimados
Déficit operativo del sector eléctricoRD$101,625 millones

El sector eléctrico continúa representando uno de los principales desafíos fiscales. Durante enero-junio de 2026, el SENI inyectó 11,678.7 GWh, mientras las distribuidoras registraron pérdidas equivalentes al 43.5% de la energía adquirida durante ese período.

Reforma del Código Tributario

  • Rediseñar el Código Tributario de acuerdo con la estructura económica real del país.
  • Simplificar los procedimientos para pequeños y medianos contribuyentes.
  • Sustituir regímenes complejos por mecanismos funcionales y fáciles de cumplir.
  • Establecer normas estables y previsibles que generen confianza.
  • Reducir los costos administrativos asociados al cumplimiento tributario.
  • Promover la digitalización de los procesos de declaración, pago y fiscalización.

Régimen Simplificado de Tributación y Registro de Comercio Informal

Se propone fortalecer el Régimen Simplificado de Tributación mediante la creación del Registro de Comercio Informal (RCI), como mecanismo transitorio de incorporación a la economía formal.

El objetivo será facilitar la formalización de más de 400,000 micro y pequeños negocios mediante un sistema sencillo, progresivo y basado en la capacidad contributiva real.

Se plantea:

  • Un impuesto único anual de acuerdo con el tipo de actividad, tamaño y localidad.
  • Registro simplificado y digital.
  • Acceso a la seguridad social y al sistema financiero.
  • Incentivos para quienes evolucionen hacia niveles superiores de formalización.

Ingresos proyectados: RD$280,000–310,000 millones anuales.

La formalización tributaria debe estar acompañada de protección social

Factura Única de Servicios Públicos

Se propone integrar progresivamente los servicios de agua potable, residuos sólidos y energía eléctrica mediante una factura única y una plataforma digital compartida que permita mejorar la identificación de usuarios, la facturación, el cobro y el seguimiento de las obligaciones de pago.

La iniciativa tomará como referencia las 4,418,619 viviendas, además de los establecimientos comerciales y otros puntos de consumo que puedan incorporarse al sistema.

Como componente inicial, se plantea una tarifa mensual de referencia de RD$450 por agua y RD$320 por recogida de basura por vivienda.

Ingresos brutos potenciales por agua y residuos sólidos:

Ingresos adicionales: los correspondientes a los locales comerciales y otros usuarios incorporados, una vez identificados y cuantificados.

Mensuales: RD$3,402.3 millones.

Anuales: RD$40,828 millones.

Proyecto “Evasión Cero”

La meta será reducir las pérdidas de ingresos mediante:

  • Facturación universal.
  • Medición efectiva del consumo.
  • Identificación de conexiones irregulares.
  • Digitalización de pagos.
  • Fiscalización basada en datos.
  • Protección a los hogares vulnerables.

Transformación del sector eléctrico

El sistema eléctrico requiere una solución estructural que reduzca progresivamente las pérdidas y la dependencia de subsidios.

Se propone:

  • Reducir las pérdidas técnicas y comerciales.
  • Mejorar la gestión de las distribuidoras.
  • Ampliar la medición y facturación efectiva.
  • Revisar los subsidios para dirigirlos exclusivamente a quienes realmente los necesitan.
  • Establecer una transición gradual hacia un sistema financieramente sostenible.

La facturación efectiva y universal del servicio eléctrico será una meta nacional para el período 2028–2032.

Combate a la evasión fronteriza

La evasión y el comercio irregular en la zona fronteriza afectan la recaudación, la producción nacional y la competencia de los negocios que cumplen con sus obligaciones.

Se propone:

  • Fortalecer los controles aduaneros y fiscales.
  • Digitalizar el comercio fronterizo.
  • Crear centros de acopio y comercialización que faciliten el intercambio binacional formal.
  • Establecer mecanismos de trazabilidad para mercancías.
  • Integrar las instituciones responsables de la fiscalización.

Meta: reducir significativamente la evasión y convertir el comercio fronterizo en una fuente de actividad económica formal y recaudación sostenible.

Ingresos proyectados: RD$129,000 millones anuales.

Revisión de exenciones y exoneraciones

Las exenciones y exoneraciones deben responder a objetivos claros de desarrollo, generación de empleo, inversión o protección social.

Se propone:

  • Auditar todos los beneficios ficales existentes.
  • Eliminar aquellos que no demuestren impacto económico o social.
  • Establecer períodos de vigencia y mecanismos de evaluación.
  • Publicar los beneficiarios y el costo fiscal de los principales incentivos.
  • Mantener únicamente aquellos que produzcan un beneficio verificable para la sociedad.

Meta: reducir progresivamente el gasto tributario injustificado.

Ahorro estimado: RD$60,000 millones anuales.

Flexibilidad tributaria para mipymes y pequeños deudores

La formalización no puede comenzar con una amenaza de sanción. Debe ofrecer una puerta de entrada viable.

Se propone un programa de regularización y amnistía fiscal condicionada para contribuyentes con deudas inferiores a RD$10 millones, acompañado de facilidades de pago y mecanismos para permanecer posteriormente en cumplimiento.

El objetivo es recuperar contribuyentes, no expulsarlos del sistema.

Reducción progresiva del anticipo

El sistema de anticipos debe guardar una relación más directa con la realidad financiera de las empresas.

Se plantea una reducción gradual del anticipo conforme aumente la base tributaria y mejore la eficiencia de la recaudación.

La medida busca liberar capital de trabajo, estimular la inversión y fortalecer el cumplimiento voluntario.

Reordenamiento del Estado

La reforma fiscal también debe comenzar dentro del propio Estado.

Se propone:

  • Eliminar duplicidades institucionales.
  • Revisar organismos con funciones superpuestas.
  • Reducir estructuras administrativas innecesarias.
  • Digitalizar procesos.
  • Vincular el gasto público a resultados.
  • Fortalecer la evaluación de programas y políticas públicas.

Ahorro proyectado: RD$42,000–47,000 millones anuales.

Proyección económica

La aplicación progresiva de estas medidas podría generar importantes ingresos adicionales y ahorros fiscales, pero las cifras deberán ser validadas mediante estudios técnicos independientes, modelos de recaudación y análisis de impacto antes de convertirse en metas presupuestarias definitivas.

El principio rector será claro:

No aumentar indiscriminadamente los impuestos a quienes ya cumplen, sino ampliar la base, reducir la evasión, eliminar privilegios injustificados y hacer más eficiente el gasto público.

Medidas institucionales complementarias

Unión Nacional de Comercios Informales — UNCI

Creación de una plataforma nacional destinada a organizar, representar y acompañar a los trabajadores y pequeños negocios que ingresen al proceso de formalización.

La organización deberá promover capacitación, educación financiera, cumplimiento tributario y acceso a oportunidades productivas.

Fondo Común de Inversión — CONACI

Creación de la Cooperativa Nacional de Comercios Informales (CONACI) como instrumento para facilitar:

  • Acceso al crédito.
  • Seguros.
  • Capacitación técnica.
  • Asistencia contable.
  • Educación financiera.
  • Ahorro colectivo.

Institucionalización del “San”.

Reconocer y regular el tradicional sistema comunitario de ahorro colectivo conocido como “San”, incorporándolo progresivamente a mecanismos financieros formales y seguros. Esta herramienta puede convertirse en una vía de inclusión financiera para sectores que históricamente han tenido dificultades para acceder al sistema bancario tradicional.

Hoja de ruta 2028–2050

La transformación debe desarrollarse por etapas:

Primera etapa — 2028–2032:
Reforma del Código Tributario, simplificación, registro de informales, digitalización, reducción de evasión y reorganización institucional.

Segunda etapa — 2033–2040:
Consolidación de la formalización, ampliación de la seguridad social, reducción de pérdidas eléctricas, revisión integral de subsidios y fortalecimiento de los gobiernos locales.

Tercera etapa — 2041–2050
Consolidación de un sistema tributario moderno, una economía mayoritariamente formal y un Estado con mayor capacidad para invertir en infraestructura, educación, salud, seguridad y desarrollo productivo.

Una reforma fiscal no puede reducirse a una herramienta para recaudar más. Debe convertirse en una estrategia nacional de desarrollo económico, formalización y estabilidad institucional.

El objetivo no es cobrarle más al que ya cumple. Es lograr que cada vez sean más quienes cumplan, mientras el Estado utiliza con mayor eficiencia los recursos que recibe.

Esta propuesta plantea una transformación basada en cuatro principios fundamentales:

  • Incluir a quienes hoy están fuera del sistema.
  • Respetar la capacidad contributiva real.
  • Combatir la evasión y eliminar privilegios injustificados.
  • Garantizar transparencia y eficiencia en el gasto público.

La verdadera reforma fiscal comienza cuando el ciudadano entiende que cumplir también le conviene, que formalizarse le abre oportunidades y que los recursos que aporta regresan a la sociedad en servicios, infraestructura y desarrollo.

Con voluntad política, disciplina institucional y coherencia técnica, es posible transformar la cultura tributaria, reducir la informalidad y construir una economía más justa, productiva, fuerte y soberana.