Análisis Estratégico de Tendencias

DE ENSAMBLAR Y EMPACAR A CREAR VALOR GLOBAL

La República Dominicana ha logrado construir una economía con una importante capacidad exportadora, apoyada en las zonas francas, el turismo, los servicios, la agroindustria, la manufactura y una posición geográfica privilegiada.

Sin embargo, el próximo desafío económico del país no debe ser solamente exportar más, sino capturar una mayor parte del valor que generan nuestras exportaciones.

Durante décadas hemos desarrollado capacidades importantes en ensamblaje, minería, manufactura para terceros, empaque, producción agrícola limitada y prestación de servicios. Estas actividades han generado empleos, inversión, divisas y crecimiento, y deben seguir siendo parte de nuestra estrategia económica.

Pero no deben representar nuestro límite.

El objetivo debe ser utilizar la plataforma productiva que ya tenemos para avanzar hacia productos terminados, tecnología, diseño, marcas propias, servicios especializados y nuevas industrias con mayor capacidad de generar riqueza dentro del país.

UNA POLÍTICA DE ESTADO PARA SUBIR EN LA CADENA DE VALOR

La República Dominicana necesita incorporar el Análisis Estratégico de Tendencias como instrumento permanente de política económica.

El Estado debe desarrollar la capacidad de identificar con anticipación los cambios en los mercados internacionales, las nuevas demandas de los consumidores, las tecnologías emergentes y las industrias con mayor potencial de crecimiento.

No se trata de adivinar el futuro ni de copiar lo que hacen otros países. Se trata de observar lo que está funcionando en el mundo, identificar dónde existe una oportunidad para República Dominicana y crear las condiciones para que empresas dominicanas puedan adaptarlo, mejorarlo y comercializarlo.

Esta política permitiría pasar de una economía que principalmente participa en determinadas etapas de las cadenas globales de producción a una economía capaz de participar también en el diseño, transformación, desarrollo, comercialización y creación de marcas.

LA LECCIÓN DE ASIA E INDIA

La experiencia de países como Japón, Corea del Sur, Taiwán, Singapur e India demuestra que el desarrollo económico no depende exclusivamente de inventar tecnologías completamente nuevas.

Estos países construyeron capacidades productivas a partir de la educación, la disciplina industrial, la adaptación tecnológica, la inversión, la infraestructura y la creación de empresas capaces de competir internacionalmente.

Japón desarrolló industrias globales en automóviles, maquinaria, electrónica y tecnología. Corea del Sur pasó de una economía con enormes limitaciones después de la guerra a convertirse en una potencia industrial y tecnológica. Taiwán desarrolló una posición estratégica en componentes electrónicos y semiconductores. India convirtió el conocimiento, la ingeniería y los servicios tecnológicos en una importante fuente de exportaciones.

La enseñanza para República Dominicana no es intentar convertirse en Japón, Corea o India.

La enseñanza es adoptar una política de desarrollo que permita aprender rápidamente, adaptar tecnología, formar talento, invertir en capacidades nacionales y avanzar hacia actividades de mayor valor.

¿QUÉ EXPORTAMOS HOY Y HACIA DÓNDE DEBEMOS IR?

El país cuenta con una estructura exportadora diversificada, con productos como dispositivos médicos, cigarros, productos agrícolas y agroindustriales, textiles, calzados, oro y otros minerales, además de una creciente oferta de servicios.

El país cuenta con una plataforma exportadora funcionando.

El desafío es subir desde esa plataforma.

Por ejemplo:

Cacao – chocolate y productos alimenticios de alto valor con marcas dominicanas.

Café – productos procesados, marcas premium y cadenas de comercialización propias.

Productos agrícolas – agroindustria, alimentos procesados y exportación con mayor transformación.

Manufactura – mayor participación en diseño, componentes, tecnología y desarrollo de productos.

Empaque – diseño, desarrollo de envases, marcas y soluciones de presentación para mercados internacionales.

Servicios tradicionales – servicios profesionales, tecnológicos y digitales exportables.

Turismo – mayor desarrollo de servicios, productos y empresas dominicanas vinculadas a toda la cadena turística.

El objetivo no es abandonar nuestras exportaciones actuales. Es lograr que una mayor proporción del valor generado por ellas permanezca en República Dominicana.

SISTEMA NACIONAL DE ANÁLISIS ESTRATÉGICO DE TENDENCIAS Y VALOR AGREGADO

Se propone crear un Sistema Nacional de Análisis Estratégico de Tendencias y Valor Agregado, como una política permanente de desarrollo productivo.

Este sistema deberá funcionar como una plataforma de coordinación entre el Gobierno, el sector privado, las universidades, las zonas francas, los productores nacionales, los centros de innovación y las instituciones de financiamiento.

  • ProDominicana
  • DICOEX
  • Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM)
  • Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCYT)
  • ONAPI
  • CONEP
  • ANJE
  • ADOZONA

Su función será identificar oportunidades internacionales y convertirlas en proyectos concretos para empresas dominicanas.

  • Identificar tendencias de consumo y producción a nivel internacional.
  • Detectar sectores y productos con alto potencial de crecimiento.
  • Analizar mercados donde República Dominicana pueda competir.
  • Identificar tecnologías que puedan ser adaptadas a la producción nacional.
  • Conectar empresas dominicanas con universidades y centros tecnológicos.
  • Promover la transformación de materias primas nacionales.
  • Facilitar el desarrollo de productos terminados.
  • Impulsar marcas dominicanas con potencial internacional.
  • Identificar oportunidades de sustitución competitiva de importaciones.
  • Promover la exportación de servicios profesionales y tecnológicos.
  • Facilitar la integración de pequeñas y medianas empresas a cadenas globales.

UNA POLÍTICA INDUSTRIAL PARA EL SIGLO XXI

Esta estrategia debe convertirse en una política de Estado, no en un programa aislado de un gobierno.

La República Dominicana necesita coordinar sus políticas de educación, industria, comercio exterior, innovación, agricultura, tecnología y financiamiento alrededor de un mismo objetivo. Producir más, transformar más y capturar más valor dentro del territorio nacional.

El Gobierno debe crear las condiciones para que el sector privado pueda asumir el liderazgo empresarial, mientras el Estado facilita infraestructura, formación de talento, información de mercados, financiamiento, innovación y acceso internacional.

No se propone sustituir al sector privado. Se propone que el Estado deje de actuar únicamente como administrador y pase a ser un facilitador estratégico del desarrollo productivo.

SECTORES PRIORITARIOS

La estrategia deberá concentrarse inicialmente en sectores donde República Dominicana ya posee capacidades o ventajas competitivas:

  • Agroindustria y alimentos procesados.
  • Manufactura avanzada.
  • Dispositivos médicos y farmacéuticos.
  • Tecnología y servicios digitales.
  • Diseño, empaque y manufactura especializada.
  • Cosmética y cuidado personal.
  • Moda y calzado.
  • Economía creativa y contenidos.
  • Logística y servicios internacionales.
  • Turismo y servicios vinculados.
  • Marcas dominicanas con potencial de exportación.

La selección de sectores deberá revisarse periódicamente de acuerdo con las tendencias internacionales y la capacidad real del país para competir.

DEL ENSAMBLAJE A LA PROPIEDAD

Uno de los objetivos centrales debe ser aumentar la participación de empresas dominicanas en los eslabones de mayor valor.

No basta con preguntarnos:

¿Cuánto exportamos?

Debemos comenzar a preguntar:

¿Cuánto de ese producto fue diseñado en República Dominicana?

¿Cuánta tecnología dominicana contiene?

¿Qué porcentaje de sus componentes se produce localmente?

¿Quién posee la marca?

¿Quién controla su comercialización?

¿Cuánto conocimiento y propiedad intelectual se genera en el país?

Estas preguntas permitirán cambiar la forma en que medimos nuestro desarrollo exportador.

INDICADORES DE RESULTADOS

El éxito de esta política deberá medirse mediante indicadores concretos:

  • Incremento del valor agregado nacional incorporado en las exportaciones.
  • Aumento de las exportaciones de productos terminados y procesados.
  • Número de marcas dominicanas con presencia internacional.
  • Crecimiento de las exportaciones de servicios tecnológicos y profesionales.
  • Aumento de empresas dominicanas integradas a cadenas globales en actividades de mayor valor.
  • Incremento de la inversión privada en investigación, desarrollo e innovación.
  • Mayor participación de diseño y tecnología en los productos exportados.
  • Diversificación de mercados y productos.
  • Incremento de la transformación local de materias primas dominicanas.
  • Número de nuevos productos desarrollados y exportados por empresas nacionales.

EL PRÓXIMO SALTO DOMINICANO

República Dominicana no parte de cero. Tenemos zonas francas, infraestructura, experiencia exportadora, talento humano, producción agrícola, turismo, servicios, una ubicación estratégica y acceso preferencial a importantes mercados internacionales.

Lo que necesitamos es convertir esas ventajas en capacidades nacionales de mayor valor. No se trata de abandonar lo que sabemos hacer, se trata de utilizarlo como punto de partida.

De ensamblar a desarrollar.
De empacar a crear marcas.
De exportar materias primas a transformarlas.
De producir para terceros a producir también para nosotros.
De vender mano de obra a exportar conocimiento.
De seguir tendencias a anticiparlas.
De participar en las cadenas globales a conquistar una mayor parte de ellas.

El objetivo es que República Dominicana no sea solamente un lugar donde se producen bienes para el mundo, sino un país que desarrolla, transforma, crea y comercializa productos y servicios para el mundo.

El próximo salto económico dominicano no dependerá únicamente de producir más.

Dependerá de aprender más rápido, transformar más, innovar mejor y lograr que una mayor parte del valor de lo que exportamos se quede en República Dominicana.